Especiales La Prensa Oriente

La integración regional como pilar de las megaobras: el caso del Altiplano

“La transformación vial del Oriente debe ir de la mano con una estrategia supramunicipal de desarrollo regional, que incluya un ordenamiento concertado y políticas públicas que prioricen el peatón, el transporte multimodal y la protección del medio ambiente”.

Carlos Humberto Gómez en editorial del Especial de movilidad de mayo de 2023.

Felipe Osorio Vergara

El Oriente de Antioquia es la segunda subregión más poblada del departamento y también la que más rápidamente se está urbanizando. Con 727.599 habitantes de acuerdo con las proyecciones del DANE para 2025, alberga alrededor del 10% de la población antioqueña, con una densidad poblacional de 101 habitantes por kilómetro cuadrado. Es, igualmente, la tercera Subregión del departamento con más porcentaje de la población habitando en contextos urbanos, con un 61%. De hecho, de acuerdo con el Informe de Calidad de Vida de Antioquia Cómo Vamos (2024), el Oriente ha atraído gran cantidad de personas. Por citar un caso, en 2021, se estima que llegaron 5,2 personas por cada 100 habitantes.

Bajo ese panorama, pensar en la movilidad y, especialmente, en el transporte público se muestra como un tema central en la agenda del Oriente antioqueño. Por ejemplo, recientemente ha tomado fuerza el concepto de las ciudades de 15 minutos, que hace referencia a un modelo de planificación urbana que propende por el trazado de ciudades donde se pueda reunir toda la oferta de bienes y servicios (vivienda, empleo, comercio, salud, etc.) en menos de un cuarto de hora, evitando los largos traslados y la contaminación que estos implican. No obstante, en el caso del Altiplano se debe considerar su papel como ciudad dormitorio, ya que gran parte de su población trabaja en el Valle de Aburrá y debe movilizarse diariamente a sus empleos en el día, y retornar en las noches a sus viviendas en el Altiplano.

Es el caso de María Eugenia Restrepo, una unitense de 57 años que vive en La Ceja y que todos los días se levanta a las 4.15 a.m. para llegar a las 8:00 a.m. a su puesto de trabajo en el centro-occidente de Medellín. “Desde 1986 inicié mi carrera profesional en la Universidad Católica de Oriente y en ese entonces vivía en La Unión, por lo que viajaba diariamente a clases en Rionegro. Desde 2005 laboro en Medellín y siempre he viajado en transporte público desde mi casa en la Unión y posteriormente desde La Ceja”. Además, manifiesta que una de las mayores dificultades es que, si bien se cuenta con buenas frecuencias del servicio de buses y hasta megaobras como el Túnel de Oriente, el aumento del tráfico desde el Valle de San Nicolás hacia Medellín y viceversa ha incrementado el tiempo de desplazamiento.

Por eso, visionar un medio de transporte masivo, sostenible (ecológico), que no dependa del tráfico, sino que pueda moverse por un carril exclusivo es una opción no solo para mejorar la movilidad, sino para fomentar el uso del transporte público y desincentivar los vehículos particulares. Por ejemplo, la ingeniera Lina Restrepo concluyó en su investigación Estrategias para desincentivar el uso excesivo del vehículo particular en Medellín, que: “al mejorar el transporte público colectivo, éste puede entra a competir con las ventajas y comodidades ofrecidas por el transporte particular” (p. 58).

Ahora bien, es importante que la planificación de la movilidad del Oriente sea pensada con una visión regional, holística que supere las miradas localistas; aquí entra en juego la importancia de los POTs. “Los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) son aquellos instrumentos que proponen los entes territoriales para poder organizar un territorio. Estos deben ser creados con visión integradora, contemplando no solamente la localidad específica sobre la que se va a realizar el plan, sino también los demás municipios porque pueden compartir problemas conjuntos como la movilidad, la planificación ambiental, la urbanización o industrialización”, explica Juan Pablo Holguín, politólogo y especialista en Gerencia de proyectos. 

Así las cosas y tomando en cuenta la lección del Tranvía de Oriente, los megaproyectos de movilidad deben ser formulados de acuerdo a criterios técnicos y de priorización de las necesidades de la población, lo que garantice la adecuada inversión de los recursos y el mejoramiento en la calidad de vida de los habitantes de un territorio. “Los proyectos deben tener sustento técnico, que se basa en una escala de fases esenciales en su estructuración que va desde la prefactibilidad, la factibilidad, la formulación, para poder llegar a etapas de ejecución, operación o monitoreo. Pero también deben tener sentido y coherencia con las necesidades y particularidades de la población y el contexto. Ahí entran en juego los procesos de concertación y consulta con las comunidades”, agrega Holguín.

Sobre los megaproyectos viales, La Prensa Oriente le hizo seguimiento al Sistema Masivo de Oriente, propuesta de proyecto férreo que entre 2022 y 2023 ocupó diversos titulares en la Subregión, pues en ese entonces se hablaba de unir los Valles de Aburrá y San Nicolás con una línea férrea. Así, se consultó por escrito a la Promotora Ferrocarril de Antioquia, entidad pública constituida en 2016 y que promueve la reactivación del Ferrocarril de Antioquia, sobre los estudios de prefactibilidad de dicho sistema y sus principales conclusiones. Respondieron que, sobre dichos estudios, el consultor exploró las opciones más adecuadas para satisfacer las necesidades de movilidad de la región y optimizar la experiencia de los usuarios, en línea con el desarrollo de una propuesta integral. En ese sentido, explicaban que:

“El proyecto debe continuar su estudio y estructuración hacia la etapa de factibilidad, para cuyo propósito, la entidad ha venido analizando la consecución de los recursos, y/o alianzas estratégicas para la posibilidad de que en dicha fase se realice un estudio de demanda a mayor detalle, que involucre a todos los municipios incluida sus zonas internas, con el fin de obtener un modelo de transporte más representativo para la subregión y que promueva a futuro un modelo prospectivo de ocupación territorial con mayor crecimiento poblacional, de la acción urbanística y la edificación de vivienda, lo que puede viabilizar sistemas de transporte con tipologías vehiculares de mayor capacidad que las propuestas en la prefactibilidad. Los datos más relevantes del estudio de Prefactibilidad arrojaron la conexión de 9 municipios de la región y Medellín, identificando puntos de origen – destino, con un beneficio de aproximadamente 600 mil habitantes, con proyección inicial 9 rutas”

Posibles rutas del Sistema Integrado de Transporte Regional de Pasajeros-SITR para la Subregión del Oriente de Antioquia con base en Estudio de Prefactibilidad. Imagen: tomada de respuesta a radicado del 21 de abril de 2025.

En esencia, si bien el proyecto es viable, continúa en estudios para determinar aspectos técnicos, ambientales, legales y financieros, que le permitan garantizar su sostenibilidad operativa en el caso de su realización. Por ejemplo, en el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 se menciona que: “se establecerá un marco jurídico que permita desarrollar esquemas de financiación de los sistemas de transporte público, precisando diferentes fuentes de recursos que puedan establecerse de origen público, privado o mixto, de naturaleza tributaria o no tributaria. Así mismo, se fortalecerán los mecanismos para que las autoridades locales estructuren, adopten e implementen nuevas fuentes de pago y financiación para lograr la sostenibilidad financiera de estos sistemas […] El apoyo del gobierno nacional a los sistemas de transporte público estará condicionado a la promoción de la movilidad sostenible” (p. 86).

 

De este modo, el caso de este sistema de transporte es solo un ejemplo de las diferentes megaobras del Oriente que están en el tintero, pero que son necesarias para atender la creciente demanda por un transporte masivo que integre la región y también la una con el Aburrá. Además, pensando en el crecimiento urbano y poblacional que está teniendo el Altiplano, se hace fundamental la búsqueda de estrategias que sepan hacerle frente con antelación a este tipo de problemáticas de movilidad, y que estén en equilibrio con las necesidades reales de la población, sean pensadas con una visión integradora y articulada y que se soporten en fundamentos técnicos de viabilidad.